miércoles, 2 de enero de 2013

Bluebird


"there's a bluebird in my heart that
wants to get out
but I'm too clever, I only let him out
at night sometimes.."






hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo 
quédate ahí dentro,
 no voy a permitir que nadie
te vea.


hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima 
y me trago el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros 
y los empleados del lugar
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo 
quédate ahí abajo, 
¿es que quieres hacerme un lío?
¿es que quieres mis obras?
¿es que quieres que se hundan 
las ventas de mis libros en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, 
sólo le dejo salir a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo 
ya sé que estás ahí,
no te pongas triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito ahí dentro, 
no le he dejado morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro pacto secreto
y es tan tierno 
como para hacer llorar
a un hombre, 
pero yo 
no lloro,
¿lloras tú?

C. BUKOWSKI

lunes, 27 de agosto de 2012

No tan simple, Pavese


Semplicità 

L'uomo solo-che è stato in prigione-ritorna in prigione 
ogni volta che morde in un pezzo di pane. 
In prigione sognava le lepri che fuggono 
sul terriccio invernale. Nella nebbia d'inverno 
l'uomo vive tra muri di strade, bevendo 
acqua fredda e mordendo in un pezzo di pane.

Uno crede che dopo rinasca la vita, 
che il respiro si calmi, che ritorni l'inverno 
con l'odore del vino nella calda osteria, 
e il buon fuoco, la stalla, e le cene. Uno crede, 
fin che è dentro, uno crede. Si esce fuori una sera, 
e le lepri le han prese e le mangiano al caldo 
gli altri, allegri. Bisogna guardarli dai vetri.

L'uomo solo osa entrare per bere un bicchiere 
quando proprio si gela, e contempla il suo vino: 
il colore fumoso, il sapore pesante. 
Morde il pezzo di pane, che sapeva di lepre 
in prigione, ma adesso non sà più di pane 
nè di nulla. E anche il vino non sa che di nebbia.

L'uomo solo ripensa a quei campi, contento 
di saperli già arati. Nella sala deserta 
sottovoce si prova a cantare. Rivede 
lungo l'argine il ciuffo di rovi spogliati 
che d'agosto fu verde. Dà un fischio alla cagna. 
E compare la lepre e non hanno più freddo

***



video


Traversare una strada per scappare di casa
lo fa solo un ragazzo, ma quest`uomo que gira
tutto il giorno le strade, non è piu un ragazzo
e non scappa di casa.


Ci sono d`estate
pomeriggi che fino le piazze son vuote, distese
sotto il sole che sta per calare, e quest`uomo, che giunge
per un viale d`inutili piante, si ferma.
Val la pena esser solo, per essere sempre piú solo?
Solamente girarle, le piazze e le strade
sono vuote. Bisogna fermare una donna
e parlarle e deciderla a vivere insieme.
Altrimenti, uno parla da solo. È per questo che a volte
c`è lo sbronzo notturno che attacca discorsi
e racconta i progetti di tutta la vita.


Non è certo attendendo nella piazza deserta
que s`incontra qualcuno, ma chi gira le strade
si sofferma ogni tanto. Se fossero in due,
anche andando per strada, la casa sarebbe
dove c`è quella donna e varrebe la pena.
Nella notte la piazza ritorna deserta
e quest`uomo, che passa, non vede le case
tra le inutili luci, non leva piú gli occhi:
sente solo il selciato, che han fatto altri uomini
dalle mani indurite, como sono le sue.


Non è giusto restare sulla piazza deserta.
Ci sara certamente quella donna per strada
que, pregatta, vorrebbe dar mano alla casa.


Cesare Pavese

***




lunes, 30 de julio de 2012

Nadaísmo



PALABRAS DE INVIERNO

Mi inocencia flotaba en el viento, bella como la manzana antes de ser mordida.
Pero su pensamiento taladraba ya mi corazón, sin que yo lo supiese,
empujándome sobre las cosas hasta un rincón de la ciudad,
donde al fin lograría, por sobre el cielo y la tierra,
derribar el carmín de mis mejillas.
Cuando me veía se asustaba como si lo estuvieran juzgando.
Ante todo ser bello temblaba como si él mismo lo hubiese inventado.
Durante mucho tiempo su pasión ardió en mí, porque había hecho de mí el centro del universo, para orientarse.
Ahora yace muerto. Pero, cuando vivía, para él no había más Dios que yo; ni nada más bello ni más misterioso que yo.
Y de esta manera le rendía tributo a la tierra, la tierra que es nuestro único cielo.
Mujeres, hombres, animales, minerales, vegetales y cosas, seres todos de toda especie, sus amantes,
que fuimos a su casa, a su lecho, o vino él a nuestro lecho y nuestra casa,
en el bosque, en el desierto, en el mar, en la montaña, en la ciudad, en el viento,
no somos más que cosas que ruedan, hechas todas a imagen y semejanza de Dios,
pero los poetas ponen en nosotros demasiado conocimiento, demasiada esperanza, podríamos decir.
Los poetas, que son sólo perturbadores del alma.
Ahora que él ha entrado a parecerse a nosotros,
ahora que se multiplica y se divide y que puede visitar varios lugares a la vez,
ahora que puede presentarse ante cada uno de nosotros con un rostro distinto,
ahora que puede decirnos una cosa diferente a cada uno con las mismas palabras,
ahora que se complace en desfigurarse cada vez más en imperfectos espejos,
ahora él es uno de nosotros en nuestro reino.
El gusano dice “Yo” con una parte del alma del muerto, el cual se reconoce en él y habla por su boca;
el gusano, que se pinta los labios con ceniza para parecer bello a la Muerte;
la Muerte celosa que escarba día y noche en las tumbas en busca de un recuerdo de amor;
el Amor que huye hacia los estados primitivos del alma, hacia la primera selva del mundo,
referencia de la pintoresca raza del hombre.
En el obsceno hueco de su tumba habitaréis con él.
Que sus últimos actos os sean agradables, oh vosotros, privilegiados bichos, portadores de la voluntad de Dios y ejecutores de sus misterios,
¡Quién lo creyera!





COMENTARIO DE LA MUERTE

Os preocupáis demasiado de que vuestra casa esté limpia,
y de que vuestros negocios estén sucios.
Lo importante es mantenerse ocupado todo el día,
porque no sabéis qué hacer con el tiempo libre.
Y por eso vivís inventando cosas permanentemente.
Pero yo os digo:
hay que hacer esta noche una fiesta privada en casa de cada cual,
porque hoy es víspera de la muerte.
Apuráos.





EL CUERPO

"¡Qué farsa!"
J. P. SARTRE



He aquí, de esto se habla.
El cuerpo nos goza y lo sufrimos.
Lujo de la naturaleza, pagamos por él nuestra alma.
Esclavo de los dioses, el hombre es un ser aterrado
y sólo en el usufructo de su cuerpo deposita su aspiranza.
Su cabeza añadida luce su conversación como un pavo real,
y sentado en un tapete de luna su lengua salta delante de si como una serpiente encantada.
Orgullo del alma, el cuerpo es regocijo y alimento,
y baila ante los dioses como el árbol frente a la tormenta.
El cuerpo toca otro cuerpo y no percibe sino otredad.
"Rosa", decimos, y la rosa es un mito del alma, porque la carne del cuerpo no se reconoce sino a sí misma.
El cuerpo, Devorador, todo hecho para devorar,
el alma de este cuerpo no puede ser sino también devoradora.
Somos como un surtidor, con nuestros brazos que se agitan y nuestra boca llena de agua.
Tenemos lo que tiene la nube, he aquí esta adivinanza, por eso la tierra nos absorbe.
Rebelión de la materia, el cuerpo se avolcana, se incendia, impone hermosura,
y no queremos ser sólo cuerpo;
pero yo aconsejo: hazte amigo del sepulturero.


*****




Jaime Jaramillo Escobar, (Pueblorrico, 1932); poeta colombiano,  co-fundador con otros escritores del "Nadaísmo".


Enlaces externos:


http://www.jaimejaramilloescobar.com/index.html
(Web del autor)

jueves, 26 de julio de 2012

Nadando profundo en Lezama Lima

"Entonces, ¿estamos los dos locos?
 ¿Por dónde saco la cabeza para respirar, frenético de ahogo, 
después de esta profunda natación de
 seiscientas diecisiete páginas, Paradiso?"
Julio Cortázar

 


AH, QUE TÚ ESCAPES

Ah, que tú escapes en el instante
en el que ya habías alcanzado tu definición mejor.
Ah, mi amiga, que tú no quieras creer
las preguntas de esa estrella recién cortada,
que va mojando sus puntas en otra estrella enemiga.

Ah, si pudiera ser cierto que a la hora del baño,
cuando en una misma agua discursiva
se bañan el inmóvil paisaje y los animales más finos:
antílopes, serpientes de pasos breves, de pasos evaporados
parecen entre sueños, sin ansias levantar
los más extensos cabellos y el agua más recordada.
Ah, mi amiga, si en el puro mármol de los adioses
hubieras dejado la estatua que nos podía acompañar,
pues el viento, el viento gracioso,
se extiende como un gato para dejarse definir.

***



EL PABELLON DEL VACIO

Voy con el tornillo 
preguntando en la pared, 
un sonido sin color 
un color tapado con un manto. 
Pero vacilo y momentáneamente 
ciego, apenas puedo sentirme. 
De pronto, recuerdo, 
con las uñas voy abriendo 
el tokonoma en la pared. 
Necesito un pequeño vacío, 
allí me voy reduciendo 
para reaparecer de nuevo, 
palparme y poner la frente en su lugar. 
Un pequeño vacío en la pared.

Estoy en un café 
multiplicador del hastío, 
el insistente daiquirí 
vuelve como una cara inservible 
para morir, para la primavera. 
Recorro con las manos 
la solapa que me parece fría. 
No espero a nadie 
e insisto en que alguien tiene que llegar. 
De pronto, con la uña 
trazo un pequeño hueco en la mesa. 
Ya tengo el tokonoma, el vacío, 
la compañía insuperable, 
la conversación en una esquina de Alejandría. 
Estoy con él en una ronda 
de patinadores por el Prado. 
Era un niño que respiraba 
todo el rocío tenaz del cielo, 
ya con el vacío, como un gato
que nos rodea todo el cuerpo, 
con un silencio lleno de luces.

Tener cerca de lo que nos rodea
y cerca de nuestro cuerpo,
la idea fija de que nuestra alma
y su envoltura caben
en un pequeño vacío en la pared
o en un papel de seda raspado con la uña.
Me voy reduciendo,
soy un punto que desaparece y vuelve
y quepo entero en el tokonoma.
Me hago invisible
y en el reverso recobro mi cuerpo
nadando en una playa,
rodeado de bachilleres con estandartes de nieve,
de matemáticos y de jugadores de pelota
describiendo un helado de mamey.
El vacío es más pequeño que un naipe
y puede ser grande como el cielo,
pero lo podemos hacer con nuestra uña
en el borde de una taza de café
o en el cielo que cae por nuestro hombro.

El principio se une con el tokonoma,
en el vacío se puede esconder un canguro
sin perder su saltante júbilo.
La aparición de una cueva
es misteriosa y va desenrollando su terrible.
Esconderse allí es temblar,
los cuernos de los cazadores resuenan
en el bosque congelado.
Pero el vacío es calmoso,
lo podemos atraer con un hilo
e inaugurarlo en la insignificancia.
Araño en la pared con la uña,
la cal va cayendo
como si fuese un pedazo de la concha
de la tortuga celeste.
¿La aridez en el vacío
es el primer y último camino?
Me duermo, en el tokonoma
evaporo el otro que sigue caminando.

***





“[...] la corrección formal en el escribir como en el vestir es siempre una garantía de seriedad, y cualquiera que anuncie que la Tierra es redonda con un “estilo” aceptable merecerá más respeto que un cronopio con una papa en la boca pero con mucho que decir atrás de la papa. […] 
El subdesarrollo tiene uno de sus índices en lo quisquillosos que somos para todo lo que toca a la corteza cultural, las apariencias y chapa en la puerta de la cultura. Sabemos que Dylan se dice “Dílan”, y no “Dailan” como lo dijimos la primera vez (y nos miraron irónicos, o nos corrigieron o nos olimos que algo anbaba mal) […] Está muy bien eso, lo mismo que tener las uñas limpias y usar desodorantes. Lo otro empieza después, o no empieza. Para muchos de los que con una sonrisa le perdonan la vida a Lezama Lima, no empieza ni antes ni después, pero las unñas, se los juro, perfectas.”  

 Julio Cortázar, “Para llegar a Lezama Lima”


***




Enlaces Exeternos:
( "José Lezama Lima, la cultura como resistencia", documental de Iván González Cruz.)




miércoles, 25 de julio de 2012

Tranströmer, o la voz de las cosas simples


“El poema no es otra cosa que un sueño
que se realiza en la vigilia.
El despertar es casi siempre
una desilusión”

T. Transtörmer



NUEVE HAIKUS



Se juega al fútbol;
confusión, la pelota
va sobre el muro.


Ruido se hace 
para espantar el tiempo, 
para apurarlo. 


Vidas mal escritas: 
la belleza persiste 
como un tatuaje.


Ladrón cazado: 
con los bolsillos llenos 
de setas frescas. 


Ruidos de taller, 
torres de pesado andar 
al bosque asombran. 


Se abre la puerta; 
en el hospicio estamos, 
en nueva era. 

La luz se enciende: 
el aviador ve manchas 
de luz irreal. 


Noche: un camión 
pasa, los internados 
sueñan temblando.


Él bebe leche 
y se duerme en su celda, 
madre de piedra. 

*

(Nueve haikus del hospicio de jóvenes Hällby, 1959) 

*****


MÚSICA LENTA


El edificio está cerrado. El sol entra por las ventanas 
y calienta la parte superior de los escritorios 
que son tan fuertes como para cargar el peso del destino del hombre. 
Estamos afuera hoy, junto a la extensa y ancha ladera. 
Muchos llevan ropas oscuras. Uno puede estar al sol y cerrar los ojos 
y sentir cómo es soplado lentamente hacia adelante. 
Rara vez vengo hasta el agua. Pero ahora estoy aquí, 
entre grandes piedras con espaldas pacíficas. 
Piedras que lentamente han caminado hacia atrás desde las olas.

***








("A short film about the life and work of Swedish poet Tomas Tranströmer", en la Web oficial del poeta)

(Artículo publicado en "El País", donde se transcribe fragmentos de un diálogo entre el premio Nobel de Literatura Tomas Tranströmer  y el poeta español Juan Antonio González Iglesias)

jueves, 19 de julio de 2012

La lengua desértica del nómada.

“y a mí también, como el cetáceo, / 
me sale un chorro a veces, / 
una palabra vertical que rompe el tedio de los mares.”
Fabio Morabito






IN LIMINE


Por el perdón del mar
nacen todas las playas
sin razón y sin orden,
una cada mil años
una cada cien mares.

Yo nací en una playa
de África, mis padres
me llevaron al norte,
a una ciudad febril,
hoy vivo en las montañas,

me acostumbré a la altura
y no escribo en mi lengua,
en ciertos días del año
me dan mareos y vértigos,
me vuelve la llanura,

parto hacia el mar que puedo,
llevo libros que no
leo, que nunca abrí,
los pájaros escriben
historias más sutiles.

Mi mar es este mar,
inerme, muy temprano,
cede a la tierra armas,
juguetes, sus manojos
de algas, sus veleidades,

emigra como un circo,
deja todo en barbecho:
la basura marina
que las mujeres aman
como una antigua hermana.

Por él que da la espalda
a todo, estoy de frente
a todo con mis ojos,
por él que pierde filo,
gano origen, terreno,

jadeo mi abecedario
variado y solitario
y encuentro al fin mi lengua
desértica de nómada,
mi suelo verdadero.

***

TAL VEZ UNA MAÑANA YENDO EN UN AIRE DE VIDRIO
árido, volviéndome, veré cumplirse el milagro:
la nada a mis espaldas, el vacío atrás de mí,
con un terror de borracho.

Después resurgirán completos, como en una pantalla,
árboles casas montes para el engaño de siempre.
Pero será muy tarde; y yo me iré callado
entre los hombres que no se vuelven, con mi secreto.

***





Enlaces externos:
Artículo publicado en la revista Ñ el 18/04/2012 titulado "Mundos interiores".

Poemas de Fabio Morabito en la voz de su autor.

miércoles, 18 de julio de 2012

Fellini, Cavazzoni y los Lunáticos

“C'è stata all'inizio questa cosa stranissima che 
probabilmente non serà creduta, 
ma si trovano scritti in bottigli nel fondo dei pozzi...”
Ermano Cavazzoni, "Il Poema dei Lunatici"



Lo que sigue es un fragmento, lleno de poesía, de la película "La voz de la Luna" (1990), de Federico Fellini, basada en la novela "El Poema de los Lunáticos" de Ermano Cavazzoni... 




video






"- Guarda: il fuoco! Dove vanno tutte quelle scintille? Il fuoco, quando si spegne, dove va? Come la musica, che nessuno sa dove va quando finisce. Quante idee mi vengono a stare qui, nonna. Ma volano via: come quelle scintille. Come si fa a fermarle, nonna? Tu ci riesci?"


Enlaces externos:
http://elpais.com/diario/2011/12/03/cultura/1322866801_850215.html (Artículo aparecido en "El País" el 03/11/2011 titulado "Al rescate del cine perdido de Fellini" )